Si tienes un caballo normal o de carreras te haz preguntado como cuidar a tu ser querido ya que también el se usa para apuestas y lo mejor es tenerlos bien cuidados comunicación con ellos checa estos datos.
Lo mejor es que en tu centro hípico o veterinario te enseñen a cuidar de él según su peso y tamaño, por ejemplo depende del peso del caballo la cantidad de pienso que hay que darle.
Los cuidados físicos es mejor que te lo expliquen ellos aunque yo te diré algunas cosas.
Debes sacarle todos los días a hacer ejercicio, por lo menos tres horas.
Siempre tiene que tener agua y alimento para que se hidrate y coma cuando quiera.
Antes de sacarle a montar cepillale, porque si no se hará heridas en el lomo y cruz.
Después de trabajar dale una ducha de cuerpo entero o solo patas depende de su trabajo, luego acuérdate de secarle y si ha hecho buen trabajo y quieres una golosina.
La cantidad de comida depende como ya te dije de su peso, eso pregúntaselo al veterinario.
También tendrás que llamar al herrero cada 20 días o así.
La cuadra tiene que estar limpia y si esta en el prado debe tener un árbol para el calor (ademas de un box o cuadra para el mal tiempo)
Eso si, el mejor cuidado es el amor y cariño. Quiérelo muchísimo y dale todo tu amor.
Para empezar a tener relación con el mundo de los equinos, es importante empezar con uno que sea dócil y ya esté acostumbrado a ser montado.
Se recomienda empezar con una yegua, o un macho castrado, ya que los machos jóvenes y sin castrar pueden resultar más nerviosos y difíciles de controlar por el simple hecho de oler a una hembra en celo. El mejor ejemplar para tomar contacto con estos animales suele ser una yegua de siete años de edad, acostumbrada a estar con personas y a ser montada, aunque siempre es recomendable la ayuda de un experto para adquirir cierta técnica y dominio con el caballo. La manera de acercarse el caballo es de frente, de forma que pueda vernos y escucharnos. El primar paso es extender el brazo de manera que lo pueda oler y al acercarnos, acariciar su cuello con palmaditas leves para demostrarle que no se tiene miedo.
Se recomienda empezar con una yegua, o un macho castrado, ya que los machos jóvenes y sin castrar pueden resultar más nerviosos y difíciles de controlar por el simple hecho de oler a una hembra en celo. El mejor ejemplar para tomar contacto con estos animales suele ser una yegua de siete años de edad, acostumbrada a estar con personas y a ser montada, aunque siempre es recomendable la ayuda de un experto para adquirir cierta técnica y dominio con el caballo. La manera de acercarse el caballo es de frente, de forma que pueda vernos y escucharnos. El primar paso es extender el brazo de manera que lo pueda oler y al acercarnos, acariciar su cuello con palmaditas leves para demostrarle que no se tiene miedo.
El caballo necesita unos cuidados mínimos para su bienestar. Un factor a tener en cuenta es el espacio vital donde se pueda sentir cómodo, para evitar que se ponga nervioso y poder lastimarse.
Otros puntos que no deben descuidarse son:
Visita del veterinario: en el caso de los equinos, se recomienda al menos una media de dos veces al año.
Cuidado dental: es de especial importancia una revisión dental periódica realizada por el veterinario. Normalmente, cada seis meses se le ha de realizar una lima de odontofitos.
Vacunación: la vacunación también debe hacerse de forma periódica, según las indicaciones y normas veterinarias que existen. Se hace espacial hincapié en aquellos caballos que suelen frecuentar concursos, ferias o exhibiciones.
Desparasitación : El caballo puede albergar permanentemente parásitos. En el medio ambiente del caballo (hierba, agua, prados) existen numerosos parásitos microscópicos. La desparasitación periódica permite romper el ciclo y evitar posibles enfermedades.
Alimentación: El caballo necesita una alimentación adecuada y variada teniendo en cuenta su edad, raza y actividad. Posibles problemas derivados de una mala alimentación pueden ser la obesidad o la anemia.
En la sección dedicada a alimentación os damos más detalles para conseguir una dieta equilibrada para vuestro caballo.
Otros puntos que no deben descuidarse son:
Visita del veterinario: en el caso de los equinos, se recomienda al menos una media de dos veces al año.
Cuidado dental: es de especial importancia una revisión dental periódica realizada por el veterinario. Normalmente, cada seis meses se le ha de realizar una lima de odontofitos.
Vacunación: la vacunación también debe hacerse de forma periódica, según las indicaciones y normas veterinarias que existen. Se hace espacial hincapié en aquellos caballos que suelen frecuentar concursos, ferias o exhibiciones.
Desparasitación : El caballo puede albergar permanentemente parásitos. En el medio ambiente del caballo (hierba, agua, prados) existen numerosos parásitos microscópicos. La desparasitación periódica permite romper el ciclo y evitar posibles enfermedades.
Alimentación: El caballo necesita una alimentación adecuada y variada teniendo en cuenta su edad, raza y actividad. Posibles problemas derivados de una mala alimentación pueden ser la obesidad o la anemia.
En la sección dedicada a alimentación os damos más detalles para conseguir una dieta equilibrada para vuestro caballo.
